Mostrando entradas con la etiqueta En las calles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta En las calles. Mostrar todas las entradas

14 de abril de 2011







David Oquendo Závala, es un joven deportista de 19 años que por su carisma y disciplina  ha sido  el mejor deportista Revelación Acord Antioquia 2010, ha representado a Colombia en diferentes escenarios nacionales e internacionales, ha sido Campeón Latinoamericano de bicicross en el 2008 en Pasto, así mismo Sub Campeón en el año 2009 en Australia, Campeón Mundial en Sudáfrica en el 2010, Campeón Olímpico en Singapur 2010, y en esta ocasión lo tenemos en la Sección Calle.

5 de abril de 2011

Voces de la noche: el campo en lo más íntimo de la urbe





La noche; tan perversa, libertina, pecadora y seductoramente elegante como nunca lo será el día. Tras sus oscuras intenciones la necesidad de ser placer, entre su mirada antropófaga el peligro y la vanidad, en su entrepierna la necesidad de sentir el climax antes del amanecer; esa es la noche, una dama elegante que nos cubre con su velo a todos y nos hace fantasear con un mundo imposible de día.


Hasta la noche tiene sus propias máscaras y bajo tanto calor que se esconde tras nuestras prendas también hay un lado no tan perverso en ella. La Placita de Flórez es actualmente un referente cultural de nuestra ciudad, son 120 años en los que los campesinos de corregimientos cercanos a Medellín fueron moldeando este lugar que actualmente se considera como ícono y pilar del Desfile de Silleteros en la Feria de las Flores.

El punto en cuestión es ¿qué tienen que ver la Placita de Flórez y la noche? Bueno, es para nosotros un placer mostrarles esta voz nocturna en la que los habitantes del corregimiento de Santa Elena, un destino turístico que se ha consolidado en el departamento antioqueño, nos cuentan como cada viernes y sábados de sus vidas se desplazan hasta este lugar para vender y distribuir todos los víveres que les regala a ellos sus tierras. Esto es un mercado a las 3:00 Am.

25 de marzo de 2011

¡Prueba superada!




180 kilómetros recorridos alrededor del Valle de Aburra, más de 24 horas de aventura sin dormir, sin descansar, sin parar; lograron una de las parejas participantes de La Travesía EX 2011 BOSI; Rogelio y su compañero Henry Orozco quienes juntos llegaron a la meta con una gran felicidad por haber quedando en el séptimo lugar, sus dificultades fueron pocas: una de ellas fue la desorientación que tuvieron cuando se encontraban en la vía el Salado, pues en el mapa que les habían dado no se observaba claramente la ruta.
En esta carrera de aventura realizada del 19 al 20 de marzo se inscribieron 86 corredores repartidos entre 9 equipos y 20 parejas; las categorías fueron: elite (para corredores y expertos) y novatos.
 Comienza la cuenta regresiva, cinco, cuatro, tres, dos, uno y suena el pitazo de salida a las 9 de la mañana; aplausos, gritos de euforia,  buenos deseos y la mejor de la energía para cada uno de ellos, se vivieron en el Centro Comercial El Tesoro. En sus sólo cabían pensamientos de gloria, de superación: ¡acabaré! ¡Seré capaz! ¡Lo voy a lograr!
La primera etapa de la carrera fue un circuito dentro del Tesoro, la segunda fue salir del centro comercial hasta la unidad deportiva Atanasio Girardot y allí realizaban salto de trampolín en la piscina olímpica nadando mil metros por equipo; salieron de la piscina y se fueron en patines hasta el Aeroparque, patinaron 21 km cada competidor; después  salieron del Aeroparque e hicieron un circuito que se llamo el circuito Bosi y constaba de encontrar 8 números claves en diferentes almacenes Bosi de la ciudad; llegaban de nuevo  al Tesoro donde hicieron rapel (descenso) y jumar (asenso en cuerdas), de allí salieron en bicicleta rumbo a la represa de La Fe, bajaron por la reserva de la San Sebastiana y llegaron al parque El Salado de Envigado; del parque salieron rumbo al Chorro de Las Campanas caminando, hicieron cuerdas en los chorros y llegaron a la catedral, en la catedral montaron otra vez en bicicleta y bajaron al municipio de Caldas, de allí caminaron hasta La Estrella por la montaña y de La Estrella en bicicleta hasta el c.c El Tesoro.
El primer día de aventura amaneció totalmente despejado, un sol radiante y una ganas incontrolables de arrancar en la expedición, los carteles de señalización, la ruta y los mapas ya estaban debidamente estudiados y analizados evitando que los integrantes se perdieran durante el camino. Pero todo no era tan bonito; cae la noche y comienza un torrencial aguacero, la pista se vuelve resbaladiza, la lluvia sobre sus rostros empapándolos hasta la punta de sus pies, ahora el frio los acompaña en este calvario, quebradas crecidas hacen que la competencia se vuelva peligrosa, derrumbes, caídas, golpes y rasguños, hacen parte de esta aventura hasta el otro día.
Pensamientos de unión, de acompañarse los unos a los otros, hacen que las palabras grandes como "competencia" se vuelvan pequeñas, aunque al final llegaron algunos pocos, puesto que varios de sus compañeros habían tenido dificultades o no habían sido capaces de terminar.
Los últimos kilómetros hacia la meta fueron de ansiedad, unos solitarios, otros acompañados, con hambre, sed, cansancio, pero sobre todo con el sentimiento insuperable de satisfacción al estar más cerca del final, no importando si se era el primero o el último. Los aplausos, de los pocos que los esperaban en el punto de llegada hacían sonreír de felicidad hasta el más cansado participante. Pasar ese túnel en el Centro Comercial El Tesoro con tanta alegría hizo que cada uno de ellos se coronara a sí mismo campeón.
Los premios se repartieron en diferentes categorías (primer y segundo lugar en categoría elite y primero, segundo, tercero y cuarto lugar en categoría elite pareja), todos haciendo parte de este momento de gloria: sonrisas, abrazos, apretones de mano y agradecimientos hicieron más emocionante la noche de premiación.
Los percances ocurridos durante la carrera  no fueron tan importantes, algunos tuvieron que abandonar por daños materiales, daños físicos, el cansancio, el clima y el hambre que sintieron durante este largo recorrido. Pero no siendo menos importantes también recibieron su premiación esperando que se vuelva a repetir una aventura como La Travesía EX 20011 BOSI en Antioquia.


Escuche la primera parte de esta entrevista dando click AQUÍ.



Escuche la segunda parte de esta entrevista dando click AQUÍ.




Escuche la tercera parte de esta entrevista dando click AQUÍ.

15 de marzo de 2011

La bola roja




“La nariz del payaso es la máscara más pequeña del mundo, la que menos esconde y la que más revela”.(Burnier,1994).


Sonreír. Es cierto que sonreír tranquiliza el espíritu, mejora el alma y nos aísla por completo de la rutina, pero es aún más cierto que alivia el dolor y es de los mejores medicamentos para el cuerpo.

Los encargados de inyectar esa dosis de alegría es Mediclown, un grupo de actores que disfrazados de payasos llevan miles de alegrías a niños y personas de la tercera edad que se encuentran en un estado de salud agravado y que a través de la emoción transmiten una vibra de energía positiva que a la vez se transforma en energía sanadora para todos los pacientes.

Los integrantes del clown reciben una capacitación durante un año con una intensidad de 4 horas semanales, proceso que contiene tres etapas, la primera es aquella en la cual se habla sobre todo lo relacionado con esta técnica actoral, la segunda es difundir este conocimiento con personas de la calle o transeúntes y por último se comienza a asistir a los diferentes centros médicos. En Medellín varios de los hospitales que reciben este tratamiento son el León XIII y el San Vicente de Paul en los cuales sus directivas anuncian que la efectividad es de un 98% por que los pacientes son felices y se aíslan del dolor y la zozobra

La caracterización para estos actores arranca con la construcción de un personaje, ya sea de abuelo, de niño o de cualquier otro que tenga cabida en la imaginación, luego se prosigue a colocarse la bata de médico, que se encuentra cargada de miles de colores y se deja a un lado el habitual blanco, para así continuar con la peluca y por supuesto la infaltable nariz roja, seguido de toda la magia y el hechizo, y como requisito obligatorio se debe dejar a un lado a la persona y traer a escena el personaje, se emprende con unas pequeñas obras teatrales de aproximadamente cinco minutos que tienen como intensión burlarse del payaso para así generar de esas carcajadas en las que el único dolor es el de la cara y en el que uno siente que se le va a salir el estómago.

Aunque el clown es una actividad no lucrativa, se maneja un alto nivel de seriedad y responsabilidad que se llevan a cabo con un excelente trabajo en equipo, de igual forma los jóvenes que hacen parte de estos grupos tienen un acompañamiento de personas especializadas en la rama de la salud y la actoral, en otras partes del mundo como en Arabia Saudita se realizan estos talleres con personas víctimas de la violencia y ellos expresan que es grandioso ver a un personaje que lleve sonrisas y color a un lugar tan lleno de guerras y sin matices.

Está comprobado medicamente que reír cura la depresión, la baja autoestima, la angustia y el insomnio, además es un buenísimo quemador de calorías y ayuda al fortalecimiento del corazón

Causar sonrisas es una buena cura para crear una sociedad donde unos seamos los payasos y otros los pacientes, y nos hagamos la vida más amena al sentirnos iguales, al ver que el otro en su cara también tiene ¡la bola roja!

5 de marzo de 2011

Pedaleando hasta Caldas




Sin falta alguna, durante todos los días de la semana, la popularmente conocida como “La vía vieja a Caldas” recibe a centenares de ciclistas: profesionales, ex profesionales, gomosos, e incluso a aquellos que van con la firme intención de tomar disciplina deportiva, y desfallecen a la primer semana; la categoría ciclística no es atenuante para restringir la exigencia física de quienes devotamente cumplen la cita con sus bicicletas y con la ruta.

Caso puntual de dicha fidelidad son los hermanos Diosa, Edgar y Roberto, quienes desde hace más de 30 años realizan el recorrido desde el municipio de Itagüí hasta el parque de Caldas, lugar done finalizan el ascenso, eso sí, en compañía de un buen jugo de naranja y una charla con sus compañeros de travesía, diálogo que puede tardarse inclusive más que el mismo desplazamiento.

Pero no todos han sido buenos momentos alrededor del deporte para estos ciclistas, en más de una ocasión han sufrido accidentes en la vía, gran parte de ellos debido a la intolerancia de los conductores de transporte público y en ocasiones a la imprudencia de ellos mismos como ciclistas; accidentes que han bajado de sus bicicletas a estos pedalistas por grandes espacios de tiempo; fisuras, golpes y fracturas han sido parte de las consecuencias.

Quién practique alguna disciplina como estilo de vida, fácilmente pueda entender esa posición y asocie de manera natural el hecho de que un golpe le permita alcanzar mucho más amor por lo que hace, amor que pareciera no acabarse por la actividad ciclística en nuestra región, así como lo demuestran los hermanos Diosa, quienes anhelan seguir pedaleando hasta el parque de Caldas hasta que la vida se los permita.

De Abes, aves y otros cuentos. Por: Ana Plata La idea de este artículo era contar la historia de un estudiante que haya merecido, a ...